Hace algo más de un mes tuvimos una interesante conversación con Craig Miller, vicepresidente de marketing de la empresa Sequans, que se dedica a la fabricación de chips WiMAX y que será una de las empresas que permanecerá en el mercado como proveedor de este tipo de chips, según la consultora ABI Research, que hace unas cinco semanas auguraba una importante criba de mercado entre los 14 proveedores de chips WiMAX. En la mencionada conversación, Miller decía que Sequans ve un futuro brillante para WiMAX, pero también me aseguraba que iban a desarrollar chips para LTE, ya que el desarrollo para estos chips es muy similar al iniciado con WiMAX.
Un artículo del Wall Street Journal confirma que los fabricantes de chips WiMAX podrían dar el salto a LTE, precisamente por el mismo motivo esgrimido por Miller de Sequans: las tecnologías son muy parecidas. Esto significa que el mercado de chips para LTE puede crecer más de lo esperado en cuanto al número de proveedores. Esto podría verse como algo muy beneficioso para LTE, pues a más competidores, mejores precios de chips y mejores precios de dispositivos, lo que conduce a una rápida adopción de la tecnología por parte del usuario.
Pero, al igual que LTE se beneficiará de la entrada de nuevos fabricantes de chips, si las tecnologías son tan parecidas, los desarrollos LTE también deberían favorecer las economías de WiMAX, ¿o no?