Ejecutivos de Samsung argumentaban recientemente, bajo los efectos de la euforia que provoca firmar contratos WiMAX como los firmados esta semana por este proveedor, que la tecnología iba a crecer en los próximos años porque su rol en la 4G se asemejaba al adoptado por la comunidad CDMA en la progresión de las tecnologías 2G y 3G. La analogía no puede ser más acertada, pues en la industria celular CDMA siempre llevó una ventaja tecnológica con respecto a GSM, que no se tradujo en una victoria en cuanto a volúmenes, pero sí en la victoria moral de que los operadores GSM tuvieran que migrar a WCDMA para lanzar 3G.
WiMAX, en este aspecto, se adelanta a LTE en el sentido de que es la primera tecnología que utiliza OFDM y es una red IP de lado a lado. La diferencia entre la situación vivida en la batalla CDMA contra GSM es que la primera tuvo varios años de ventaja tecnológica, mientras que la ventaja temporal de WiMAX sobre LTE será mucho menor, pues en 2010 tendrá competencia directa de este estándar a nivel tecnológico.
El problema de WiMAX será entonces el mismo que hizo que CDMA perdiera la batalla: economías de escala, precio y variedad de dispositivos. Un artículo de análisis de Gerson Lehrman Group aduce que son las tecnologías Wi-Fi y LTE las que están exprimiendo el espacio que puede llegar a tener WiMAX en el mercado, lo que estaría provocando que las cifras de usuarios mostradas por los operadores que usan WiMAX sean decepcionantes. Es decir, los precios existentes de chips Wi-Fi la han posicionado como una tecnología utilizada por ISPs para expandir su cobertura. Y LTE, gracias al apoyo de los operadores celulares, rápidamente superará en volúmenes a WiMAX, que no termina de despegar.
Las desventajas de WiMAX con respecto a las dos tecnologías mencionadas son reales, pero generalmente se asume que WiMAX no tiene ninguna ventaja con respecto a ellas, lo que no es cierto. Por ahora, los operadores fijos, que tienen una necesidad urgente de competir al menos con un servicio nómada —hasta que la regulación les permita ofrecer movilidad— en mercados maduros y en cobertura en mercados emergentes, están favoreciendo el uso de esta tecnología, que, recordamos, siempre se vendió desde el WiMAX Forum —por lo menos en el inicio— como una extensión del xDSL. Es decir, esta tecnología no vino a competir con los celulares, ni con Wi-Fi en economías de escala; su rol era el de habilitar un servicio inexistente en algunas zonas debido a la falta de infraestructura física.
Si los operadores fijos no han lanzado con mayor ímpetu la tecnología es porque algunos reguladores se han tropezado con sus propios cordones a la hora de diseñar las subastas de espectro en las bandas WiMAX, especialmente la de 2,5 GHz. Tanto han tardado los reguladores de algunos mercados —en nuestra región, Brasil y México son dos ejemplos que ponen los pelos de punta— que ahora LTE ya tiene suficiente fuerza como para seguir frenando estas licitaciones en 2,5 GHz para poder evaluar si los operadores celulares están interesados en esta banda.
WiMAX cuenta con varios problemas en el corto plazo. La falta de más espectro y la crisis global suponen un freno a su crecimiento. Es importante saber si este freno es circunstancial, o si en realidad, las otras dos tecnologías le están dejando un vacío en el mercado. Creemos haber defendido a WiMAX como una tecnología de nicho que viene a cubrir unas necesidades muy concretas de algunos operadores, especialmente fijos. Estos operadores tienen una urgencia competitiva, porque con LTE los operadores móviles van a atacar a sus usuarios de banda ancha.
Si estos operadores fijos apuestan por WiMAX, especialmente en 3,5 GHz —donde no hay otra alternativa tecnológica por el momento—, y la regulación les permite ofrecer movilidad, los ejecutivos de Samsung pueden tener razón y en el largo plazo WiMAX puede molestar más a LTE de lo que LTE puede llegar a molestar a WiMAX, siempre y cuando recordemos cuál era la misión inicial de esta tecnología, y no la que se le ha querido dar una vez que se la capacitó para ofrecer movilidad.
Comentarios recientes